Sustitución de un NAS (1) – El proyecto

De NAS a NAS
De NAS a NAS

Si eres de esos que tiene su propio ‘Home Lab» o, simplemente, su propia nube, seguro que tienes un NAS y, probablemente, te iniciaste con uno de comercial.

A buen seguro te ha entrado, en algún momento, el gusanillo de sustituirlo por otro con más capacidad de almacenamiento, más capacidad de proceso… en definitiva, con más de lo que sea. A mí me ha pasado lo mismo; he cambiado el NAS por otro con un poco más de todo.

Si quieres saber cómo ha sido el proceso de migración de un NAS al otro, quédate conmigo en este y en los venideros artículos.

El problema

Desde 2016 tengo un NAS Synology de 2 bahías en RAID 1 con discos de 4TB, es decir,con una capacidad máxima de almacenamiento de 4TB (no de 8).

Empecé con un DS216Play que sustituí por un DS224+, y me he quedado sin espacio de almacenamiento, así que se me planteaba la disyuntiva de:

  1. Sustituyo los 2 discos de 4TB: implica adquirir 2 discos de 8TB (coste por disco de unos 320€). Me da una capacidad máxima de 8TB y un coste total de 640€.
  2. Incorporo una unidad DAS: implica adquirir un DAS de 2 bahías (coste de unos 80€), y 2 discos de 4TB, en RAID 1, (coste por disco de unos 170€). Me da una apacidad máxima de 8TB y un coste total de 420€.
  3. Cambio a un NAS con más bahías: implica adquirir un NAS comercial de 4 bahías (coste de unos 500€) o montarme uno yo a piezas, así como 1 disco de 4TB qur conformaría un «pool» de 3 discos en RAID 5. Me da una capacidad de almacenamiento máxima de 8TB y un coste total de 670€.

La elección

Como verás, todas las opciones resuelven mi problema y me dan, todas, de una capacidad de almacenamiento del doble de la que tengo ahora (paso de 4TB a 8TB).

La opción 1 es absurda. Sigo con el mismo NAS, que tiene unas especificaciones de hardware básicas. Por pocos euros más puedo ir a la opción 3 (cambiar de NAS).

La opcón 2, la del DAS, sería la de menor coste, pero con el mismo modesto hardware. No hay que configurar un nuevo NAS; se pincha el DAS al NAS, y a volar.

Por poco más de 200€ (y tiempo por mi parte) la opción 3 me pareció la más acertada porque:

  • puedo optar por un NAS al que ponerle el sistema operativo que quiera (cosa que no puedeo hacer con Synology).
  • ese sobre precio me permite ponerme al día con un mejor hardware que me dé más capacidad de procesamiento y, en especial, ejecutar máquinas virtuales y no sólo contenedores.
  • no me voy a encontrar con la soga al cuello si Synology decide volver a la postura de ‘vendor lock-in’ al respecto de que sólo puedas usar sus propios discos.
  • si vendo mi NAS actual (wn Wallapop se venden a unos 250€, el coste final se va sobre los 420€ y no 670€.

Mi lado ‘geek’ me decía «hazte con un mogollón de componetes y disfruta montando el puzzle», pero mi lado lógico y sereno replicaba «no te compliques, ahorra tiempo, evita los nervios y ve al grano».

¿Quién ha ganado? Mi lado racional… me he hecho con otro NAS comercial, concretamente un UGREEN DXP4800 Plus.

El proyecto

Ahora toca proceder a la migración de un NAS al otro.

En venideros artículos iremos explicando cómo ha sido este proceso de migración pues, al cambiar de sistema operativo (de DSM pasamos a UGOS), todo es distinto y no todo lo que se hacía de una manera en un Synology se hace de la misma en uno de UGREEN.

Tocaremos temas como el arranque y acceso al NAS, la configuración de usuarios, el traspaso de archivos, las aplicaciones a instalar, la configuración de backups y lo que se me ocurra por el camino que emprendemos.

Espero que os resulte atractiva y útil esta serie que iniciamos. ¡Nos leemos pronto!